Encuadre
del Proyecto
Hoy
los seres humanos vivimos una situación sin parangón
en la historia. A pesar de contar con tecnología
suficiente para mantener al mundo entero comunicado, vivimos
una profunda incomunicación. Las personas se encuentran
existencialmente aisladas y en un estado de profunda soledad
y temor al futuro. El aceleramiento de la vida toma ritmos
insostenibles. Un tremendo vacío existencial, sin
sentido, violencia interna, disconformidad, estrés
y tendencia a la depresión o la fuga caracterizan
al ser humano de hoy. La
OMS declaró, a fines de 1995, a Santiago de Chile
como la ciudad con más trastornos mentales del mundo,
aproximadamente el 50% de los chilenos padecería
de algún trastorno mental en Santiago. Hoy se habla
de un tercio.Los
productos químicos (las drogas legales) se han convertido
al igual que las drogas ilegales, en un medio compensatorio
para soportar nuestro estilo de vida y minimizar o evadir
las emociones como la ansiedad, la soledad, la pena, el
aburrimiento y la rabia. La sociedad contemporánea,
enseña a las personas a evadir esos sentimientos
a través de la solución química, en
vez de potenciar los propios recursos, para modificar esta
situación que produce sufrimiento.Por
su parte los sicólogos y especialistas no dan abasto
o cobran un servicio que no está al alcance de la
gente común. Vivimos
una frustración existencial. Nietzche dijo en cierta
ocasión: “Quién tiene un porque vivir,
soporta cualquier cómo”. Es decir, a quién
encuentra un sentido en la vida, esto le ayudará
más que cualquier otra cosa a superar las dificultades
exteriores y los sufrimientos interiores. De esto se deduce
lo importante que es, desde el punto de vista terapéutico,
encontrar un sentido a la propia existencia, así
como despertar el afán de encontrar una razón
de ser, una misión. Este es uno de los sentidos del
proyecto; ayudar a las personas a encontrar un sentido a
través de humanizar su entorno, su país y
la sociedad generando un gran voluntariado que promueva
la salud mental.
Objetivos GeneralesLa
Fundación Laura Rodríguez, alarmada por la
deteriorada y decreciente salud mental de los chilenos,
por el aumento sostenido del uso de drogas ilícitas
y psicofármacos, y por la imposibilidad tienen los
sistemas de sistemas de salud para enfrentar los problemas
sicológicos y emocionales, que producen en los individuos
sus actuales condiciones de vida, se ha lanzado a la búsqueda
de mil voluntarios que deseen formar parte de una “Red
de Sicología para Todos”, una red de orientadores,
que se insertan en organizaciones, que serán formados
gratuitamente, para que puedan poner en manos de la gente
común herramientas simples y profundas que les permitan
conocerse a si mismos y avanzar en la superación
de su propio sufrimiento y también del de las personas
que los rodean. Un
conjunto de profesionales de la Fundación Laura Rodríguez,
pensamos que es posible una vida diferente donde la droga
se haga innecesaria, donde la depresión, el estrés
y la violencia retrocedan, pero requiere de la generación
de ámbitos de intercambio y ayuda mutua, poner el
conocimiento psicológico en fácil, sacarle
el velo de que eso es exclusividad de algunos pocos intelectuales
expertos y echarlo a correr entre la gente común,
capacitando a quienes tengan gusto e interés por
ayudar a otros con técnicas y herramientas simples
que les permitan ocuparse del equilibrio y desarrollo de
ellos mismos y quienes lo rodean, para generar una red de
personas con la suficiente potencia interna para luchar
con fuerza, creatividad y decisión a favor de la
superación del sufrimiento personal y social. La
sicología necesita salir del consultorio para trasladarse
a las personas.Orígenes
del ProyectoLa
red de Sicología para Todos, es un proyecto que se
pone en marcha a partir de la Fundación Laura Rodríguez
que es uno de los frentes de acción del Movimiento
Humanista. Laura Rodríguez fue diputada humanista,
fue chilena y murió 9 años atrás después
de haber trabajado por la superación de la discriminación
de jóvenes, mujeres, portadores de VIH, minorías
étnicas y sexuales, discapacitados y personas de
bajos recursos en general. Fue presidenta de la comisión
de salud del parlamento y de ahí el interés
de continuar su trabajo en esta área a través
de este proyecto. Fue reconocida por su manera coherente,
pluralista y transparente de trabajar.
Proyectos y Destinatarioa)
Red de Sicología para Todos. “Ayudate y Ayuda”
Generación de promotores de salud mental. Un voluntariado
que abarque a la comunidad en general dirigido a todos los
miembros de la comunidad educativa almunos y profesores.
b) Consultorio. Apoyo a casos que requieran atención
individual, con la aopción de reitegrarse luego a
la red de voluntarios (funciona con aporte por sesion)
Organización
Además
de la cualificación y el desarrollo personal de sus
miembros, una de las prioridades del proyecto es el crecimiento
de la organización, armar la red, ya que es el único
modo en que nuestra acción sea creciente y transformadora.
Por otro lado creemos que se aprende según lo que
se hace y mientras más se hace y se enseña
a otros, más se aprende. Nos basamos en la construcción
de relaciones de reciprocidad: “lo que se te aporta,
tú lo aportas a otros”.
Nosotros
no trabajamos con beneficiarios sino con socios, así
todo miembro que inicia su participación en la Red,
en cualquiera de sus proyectos, se integra como delagdo
de grupo voluntario de la Fundación Laura Rodríguez.
El se busca dos ayudantes y una organización o lugar
donde aplicará los conocimientos que va adquiriendo.Luego
de un taller inicial, cada voluntario forma sus propios
grupos al interior de las organizaciones, cuyos integrantes
a su vez van entregando lo que aprenden. De esta manera
la organización se basa en una red humana de voluntarios,
promotores en relaciones humanas, que se nuclea en equipos
o grupos vivenciales de transformación personal y
social. Esta red permite estar permanentemente conectados,
informados, comunicados, apoyándonos unos a otros
y aprendiendo sin límite. Es interés de esta
red darle fuerza a la organización de los seres humanos
para hacerse cargo en conjunto de resolver sus problemas
desde los más intangibles (la búsqueda de
felicidad o sentido) hasta los más concretos (el
trabajo digno, la educación o la salud para todos).Cada
uno participa de un grupo coordinado por un orientador.
En
un grupo hay tres funciones básicas: un administrativo,
un apoyo y un orientador o constructor.El administrativo
se encarga de que toda la información, local o internacional,
circule y llegue, no sólo a los constructores, sino
además a sus adherentes, familiares y amigos.
El
apoyo se encarga del desarrollo y fortalecimiento personal,
de promover la comunicación y el entusiasmo del grupo.El
orientador forma nuevos grupos en que se reproducen las
mismas tres funciones.
Se
constituyen las tríadas y cada una busca la organización
en que se aplicará. El plan de capacitación
será semanal, la idea es fortalecer una organización
ya existente dotándola de trabajo interno o construir
organizaciones humanas nuevas que luego se hagan cargo de
resolver sus problemáticas.
Cuando
un constructor organiza y capacita a 10 personas es delegado
de equipo, cuando organiza a 100 delegado general, a 1000
coordinador y 10.000 coordinador general... así cada
individuo potencialmente puede ejercer una gran influencia
y su capacidad de transformación se multiplica, esto
le implica además un avance interno y un aprendizaje
muy grande.